Mi historia como mamá soltera

¡Una familia no siempre es de tres! Así que confía en ti mamá, el amor de tu pequeño es todo lo que necesitas.

Cuando mi hijo tenía un mes de nacido terminé con mi novio y no quería pensar en lo que la gente iba a decir. Cuando uno toma una decisión tan radical con un bebé recién nacido las personas asumen que se debe a una depresión posparto, lo que muchos no saben es que yo fui madre soltera desde el embarazo.

Yo me consideré mamá soltera aun estando en pareja y no hablo de un estado civil, sino del hecho de sentirme sin compañía y sin apoyo durante el proceso. En mi caso, el papá de mi hijo en lo único que se involucró fue en los asuntos médicos. Yo hice sola todo lo que se supone que las parejas que esperan bebé hacen juntas: organizar el cuarto del bebé, elegir la primera muda, preocuparse por el nombre que llevaría toda la vida, organizar un baby shower, emocionarse cuando el bebé patea, en fin. 

Afrontando la realidad de ser una mamá soltera y feliz

Desde que tenía a mi hijo en la barriga supe que el papá nunca iba a estar involucrado como mi bebé lo merecía. Pensé que eso podría cambiar cuando naciera. Creí en el refrán “corazón que no ve, corazón que no siente”, pensé que se enamoraría de él y su compromiso llegaría, pero no fue así.

Un mes después de que mi hijo Simón naciera su papá decidió dejarnos y solo así acepte que nunca estará para él, ni para mí, que estaba perdiendo el tiempo y desperdiciando energía. Me di cuenta de que mi hijo solo me iba a tener a mí y, por ende, me necesitaba completa. Mi estabilidad emocional se convirtió en mi prioridad. 

¡Mi sueño era ser mamá!

Toda mi vida soñé con ser mamá, pero nunca bajo esas circunstancias. El momento de vivir mi sueño había llegado y alguien lo estaba arruinando. Pero, al fin y al cabo, era mejor estar sola con mi hijo y no criarlo en medio de dos personas que no se amaban.

Tuve un hijo varón y me siento totalmente responsable de hacer de él un hombre ejemplar, por esa razón para mi tampoco era una opción que creciera viendo situaciones de irrespeto hacia las mujeres y menos hacia su mamá. No quería que creciera pensando que ciertos comportamientos machistas eran “normales”. Quiero que crezca, aunque suene cliché, siendo un caballero y un hombre respetuoso.

Ser mamá soltera no es lo mismo que estar sola

Estos meses han sido una montaña rusa, hay días malos y hay días buenos. Pero lo importante es entender que ser mamá soltera no es lo mismo que estar solo. El apoyo de los familiares y amigos es muy importante en el proceso, aceptar ayuda o un abrazo es totalmente válido y necesario. Y perdonar, también es algo que se debe hacer para continuar.

Mi hijo Simón, que ya se acerca a su primer año, ha sido mi motor todo este tiempo. Verlo sonreír, escuchar sus primeras palabras, acompañarlo cada día y verlo crecer es lo mejor que me ha pasado. Tenerlo a él, es el regalo más grande y por él cada lucha vale la pena.

Ser mamá soltera es muy gratificante, pero también es algo que implica muchos retos. Es hacer todo por dos: amar, cuidar, proteger, acompañar, trabajar y enseñar por dos. Es no tener ayuda ni en el día, ni en la noche, tener cansancio acumulado, aprender a sacar tiempo de donde no lo hay y organizarlo muy bien, es darse cuenta de que uno es más fuerte de lo que se imagina. 

¡Bienvenidos a la montaña rusa de la maternidad!

En mi caso, Simón me dio fuerza suficiente para estar muy bien emocionalmente desde el principio, aunque no puedo negar que tengo días donde el carrito de la montaña rusa vuelve a bajar, especialmente, porque me dejo llevar por emociones que surgen de la situación económica. He trabajado mucho por sacar a mi hijo adelante, una mamá quiere lo mejor para su hijo y yo, sin un empleo fijo, he hecho lo que he podido y me siento muy orgullosa de eso. Sin embargo, hay días en los que se me olvida lo que he logrado y se me baja el ánimo.

Sin importar cuantas bajadas tenga mi montaña rusa, ser mamá es lo mejor que me ha pasado en la vida y ser madre soltera también, porque me ha hecho valorar cada cosa que hago. También he podido dimensionar lo valiosa que soy y me he vuelto más fuerte y capaz de lograr lo que me proponga.

En cuanto a mi hijo, a él no le ha faltado nada, ni le faltará, yo estoy y estaré ahí para él. Y como mamá soltera, mi objetivo más grande es hacer de mi niño un hombre respetuoso, amoroso y libre de estereotipos, para que cuando llegue su momento sea el papá que él no ha tenido y le hubiese gustado tener. 

Alexandra Jiménez

¡Mamá, no estás sola! Ingresa a nuestra sección Confesiones  y comparte tus experiencias con otras mamás como tú.

CARGANDO...

cuchara bebé