Cómo lograr el balance cuando papá también es un “Working Dad”

El amor de papá es parte fundamental en la crianza de los hijos ¿cómo encontrar el equilibro cuando ambos tienen un trabajo tiempo completo?

Les ha pasado que constantemente escuchan a su alrededor frases como: “es que mamá es mamá”, “¿le voy a pedir ayuda a mi esposo a ver si puede?” o la clásica “la mamá debe renunciar al trabajo para encargarse de sus hijos y que papá trabaje”. Estas son algunas de las frases que deberíamos tratar de no repetir para ver si algún día dejamos de escucharlas, así si una mujer deja de trabajar en sus proyectos que sea por decisión propia y no porque le toque.

Hoy vengo a hablarles de mi esposo quien es un Working Dad” y quien, además, es la personificación de “bacán”. Es un hombre muy tranquilo, que no discute con nadie (a menos que sea algo académico), que de alguna manera siempre encuentra la forma de ver el vaso medio lleno, es capaz de sacar mi mejor versión y hasta en los momentos más oscuros, cuando por algún motivo no veo la luz, él aparece de la nada con una linterna. 

Ser padres: ¿Cómo inició todo?

Cuando quedamos embarazados, al ser algo que nos tomó por sorpresa, no tuvimos mucho tiempo de planear como íbamos a asumir la paternidad y crianza de nuestros hijos, pero a pesar de que nunca lo discutimos, mi esposo siempre entendió que si bien nuestros hijos siempre iban a ser nuestra prioridad, mi desarrollo profesional también era muy importante para mí, así que, sin decir mucho, se encargó de hacerme saber que íbamos a buscar la manera para que las cosas funcionaran.

Lo primero que hicimos fue crear nuestra propia red de apoyo. Para él fue clarísimo desde el principio que todo lo relacionado con los niños debía ser responsabilidad de ambos, y aquí no valió: “mamá es mamá”.

Fue en equipo que empezamos la búsqueda de una persona de confianza que nos apoyara durante el día, y fue entre ambos que la encontramos.

Papá en la lactancia 

Con nuestro primer hijo no pude lactar por más de dos meses, sin embargo, papá fue muy importante en todo el proceso, porque me recordó que no lactar no me hacía mejor o peor mamá y me ayudó a aceptar esta cara de la maternidad y a pasar la página.

Con nuestra segunda hija pudimos lograr la lactancia materna exclusiva, y aquí también fue clave él, porque su empatía y apoyo fueron los protagonistas. La lactancia materna no fue fácil, sobre todo al inicio. Esto mezclado con el cansancio y las hormonas me jugó muchas malas pasadas. No solo porque vivía con el genio alborotado, sino porque muchas veces quería mandar todo muy lejos.

Él con su paciencia y humor infinito era el que me ayudaba a lidiar con todos esos demonios y no se tomaba nada personal. Gracias a él seguí persistiendo con la lactancia materna hasta que la logré, además fue quien hizo posible que lográramos lactar hasta los 18 meses. Y sí, dije “lográramos” porque esa lactancia materna también fue su logro. 

¡Ayuda para dormirlos!

En cuanto a la dormida tengo que confesar que con nuestro primer hijo todos los créditos se los lleva él. Cuando Lorencito cumplió 10 meses yo tuve que viajar por una semana, así que quedaron solos papá e hijo. Cuando me fui nuestro hijo seguía durmiendo con nosotros en el cuarto, a pesar de que ya no tenía tomas nocturnas.

Cuando regresé del viaje me llevé la sorpresa que nuestro hijo ya estaba durmiendo solo en su cuarto. Al preguntarle él sólo me decía que no había sido difícil y no me dijo más detalles. Así que me ganó la curiosidad y me puse a revisar cámaras para ver como lo había logrado, y al ver esas escenas me derretí y enamoré aún más de mi esposo. Él pasó cada una de esas noches prácticamente durmiendo sentado al lado de nuestro hijo tocándole la espaldita. Así que, como pueden ver, definitivamente este logro fue de él solito. En cuanto a nuestra segunda hija, solo les digo que sigue durmiendo con nosotros ¡Creo que él es el que no quiere sacarla de la cama!

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En los momentos críticos papá y mamá siempre juntos

En el 2019 nuestros hijos tuvieron varias hospitalizaciones y esto nos cambió totalmente las dinámicas. Mi esposo también es médico, pero a diferencia de mí, él sí se dedica a la práctica clínica, específicamente a operar niños, reprogramar cirugías o consultas de niños es muy difícil, sus pacientes también lo necesitan mucho.

Entonces tuvimos que repartimos de la mejor manera y trabajar más que nunca en equipo. Durante el día yo trabajaba desde el hospital junto a nuestro hijo, durante la noche él tomaba el “turno nocturno” y pasaba la noche con nuestro chiquito para yo irme a casa a atender a nuestro otro hijo.

En cuanto a las consultas médicas quisiera decir que las repartimos a la par, pero la verdad es que mi horario tiene más flexibilidad que los horarios de sus cirugías y consultas, así que estas si me las gano yo en su mayoría, pero al final del día lo importante es que somos un equipo.

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¡Papá hasta en la sopa!

Yo soy una negada para la cocina, es mi esposo el que siempre cocina y yo arreglo. Para mi esposo se volvió un reto personal el iniciarle la alimentación complementaria con las recetas más deliciosas posibles ¡y lo logró! Se volvió un experto en papillas y sopas.

Mi regreso al trabajo ¡Papá me apoya!

Antes de terminar la licencia de maternidad fue él quien me ayudó a enfrentar la culpa que sentía por regresar a trabajar y dejar a nuestro bebé. Él me recordó mis metas y aspiraciones personales, y me animó a no dejarlas a un lado. Me llevó ese primer día de trabajo, me tomó de la mano todo el recorrido, mientras lloraba, me calmó, me dejó en la puerta de la oficina, me dio un beso y me dijo que todo iba a estar bien.

Estuvo ahí para apoyarme cuando tuve que retirarme del trabajo al segundo día de haber entrado de la licencia de maternidad. Me abrazó todas las noches cuando le contaba cómo me iba en las entrevistas de trabajo, cuando me cuestionaban porque quería trabajar con un bebé tan pequeño.

Fue él quien no me dejó darme por vencida con mi carrera profesional y fue gracias a él que estoy donde estoy hoy. Gracias a él, es que en este momento me siento llena y feliz en mi vida profesional, así como con mi familia.

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Palabras más palabras menos

Como ven no he llegado hasta donde estoy hoy sola, ya que mi esposo me ha llevado de la mano en cada paso, ¡y también él ha logrado empoderarse en la paternidad, así como en su profesión! Gracias a él logré salir a flote como una Working Mom. Fue él quien me mostró que sí era posible tumbar todos esos tabús de la paternidad.

Esto no quiere decir que las mujeres que no tengan una pareja o un papá empoderado no lo puedan lograr, y tuve el mejor ejemplo, mi mamá, que nos sacó adelante sola, pero esa será otra historia.

Siempre estoy muy agradecida con mi esposo por todo lo que ha hecho por mí y por nuestros hijos. No demos nada por sentado, agradezcamos cada vez que podamos a esas personas que nos han ayudado a salir a flote con la maternidad.

¡Gracias! Este es un tributo al papá que ha hecho todo lo posible por su familia.

Carolina Pérez

¿Mamá tú también tienes alguien a quien agradecerle? Comparte esta nota con las personas que te han ayudado a salir adelante en el camino de la maternidad y dales las gracias por estar allí.

CARGANDO...

cuchara bebé